13 febrero 2009

Ausencia!

Habrá alguien que me lea aun? Si llevo muuuuuchos meses pero en verdad muchos. Creo que he cumplido todas las reglas de un blog en decadencias. No he perdido el gusto por escribir. Y aun teniendo una idea.. el tiempo no alcanza... trafico, trabajo, compromisos, etc... pensé en empezar pero nunca en como terminaría. Ahora creo en verdad que mi intensión nunca fue empezar y dejarlo sin terminar. A veces recuerdo las noches que dedicaba a escribir... A veces esos tiempos terminan. A veces siguen...no lo se... Ideas sobran, temas ni hablar. Tiempo a veces.

Si alguien me lee o me leía. Se lo agradezco. Me idea nunca fue abandonar esto y no me gustaría hacerlo pues aquí encontré una válvula para dejar ir ideas q a veces rondan, alivianan o atormentan.

Es muy noche, ni tanto pero pal ritmo de vida q me cargo ultimamente debería de estar en REM desde hace horas. Hoy no puedo, no quiero, no debo. Las palabras me salen por los dedos buena música, buen drink y poco muy poco sueño...

voy por otra y sigo

25 julio 2008

Llegando a la fiesta

Entre vasos y ceniceros, rodeado de risas y baile, la luz y el sonido saturan los sentidos. Ya sea en una casa, un salón o un antro, muchos de los mejores momentos y/o anécdotas de nuestra vida se dan en las fiestas. Para muchos, una fiesta es más que eso. Es un evento lleno de ritos. Todo empieza con la invitación ya sea verbal, por computadora o en papel; siempre nos preguntamos quién irá y en el caso de las mujeres desde ese momento ya están angustiadas por lo qué van a vestir ese día. Horas antes de la fiesta es clásico el proceso del arreglo, el cual para ser sinceros se ha ido perdiendo con los años (Al menos en el caso de los hombres). Pero nunca faltará el o la que pasen varias horas probándose ropa y detrás de un espejo retocando el peinado, maquillaje e incluso el clásico granito, manchita o roncha que sale justo ese día.

Llegando a la fiesta el saludo y abrazo fraternal entre amigos mientras que las amigas saludándose con mucha más emoción, risas y uno que otro grito aun cuando se hayan visto el día anterior. De inicio las pláticas son tranquilas, las bebidas empiezan a rondar, te presentan gente que no conocías y algunas miradas se empiezan a cruzar para los que van con intención de ligar. Un brindis tras otro o los clásicos fondos si saben a lo que me refiero. Se comienza a sentir un ambiente eufórico y los que bailaban en pareja ahora lo hacen en grupos en los que incluso hay gente que ni conocían. Al principio y en la medida de lo posible todos tienen sus vasos en las mesas pero después de un rato, con vaso en mano y parados se hacen grupos de personas platicando. Ya más avanzada la fiesta nunca falta al que llaman el/la mala copa que hace alguna escenita de enojo o ridículo además que se empieza a sentir un ambiente más familiar ya que entre los invitados no deja de oírse: “Te quiero un buen, eres como mi hermano”. Y ya para el final de la fiesta, pareciera que las mujeres desaparecen del lugar. Lo cual se debe a dos razones: O tenían que estar temprano en casa o bien todas están en la típica fila gigantesca para entrar al baño a causa de los efectos diuréticos de las bebidas. Mientras una fiesta tarda incluso horas en tomar forma en lo que llegan los invitados y se ponen cómodos, etc. El final llega en minutos con frases como “a ver si nos vemos más seguido”, “¿Te pido un taxi?”, “Llevo a mi novia y regreso”, etc.

Octavio Paz alguna vez dijo: “Las fiestas son nuestro único lujo”. A diferencia de las cosas materiales, para la fiesta no hay edad, ni condición económica pues lo único que basta es la actitud. Eso sí! Para que esta exista deben cumplirse algunos puntos como la música, los amigos, el baile, una que otra bebida espiritosa y muchas ganas de divertirse. La vida está llena de fiestas; Desde bautizos, cumpleaños, bodas, graduaciones, aniversarios, despedidas y hay gente que incluso hace fiesta cuando muere algún ser querido. Y más allá de estos eventos es cuando la fiesta comienza la búsqueda de excusas infinitas para hacerse presente. Tratemos de hacer a un lado los problemas y permítanse siempre darse el lujo de disfrutar las fiestas al máximo. Verán como a la mañana siguiente seguramente sentirán cansancio físico y/o cruda pero su mente estará relajada y sentirán como si una válvula se hubiera abierto dejando salir aunque sea por un momento el estrés.

P.D. Evite el exceso y diviértanse sanamente

03 junio 2008

Con la mente en la masa

Domingo… Se encontraba un sujeto rodeado de bullicio, hundido entre trompetas, porras y camisetas representativas de dos equipos. De pronto suena un silbato y los gritos y vituperios no se hacen esperar. El árbitro señalaba la pena máxima en contra del equipo de casa. Incluido aquel sujeto, sufrieron y gritaron con coraje contra aquella anotación que no les parecía justa y que provocó que su equipo fuera descalificado. Al día siguiente el mismo sujeto reanuda sus actividades cotidianas como auxiliar del archivo de un importante corporativo. Sus compañeros le daban los buenos días y el solo asentía con la cabeza. A la hora de la comida se le veía solo en una mesa apresurando el bocado para regresar pronto a su monótono puesto.

Llega el jueves y unos compadres lo invitaron a participar en una marcha “pacífica”, de esas que casi no se ven aquí en la capital. El individuo llegó puntual a la cita. Penoso para acercarse pero con mirada vivaracha para entender de que se trataba. La marcha comenzó con mantas, palos y piedras entre voces enardecidas por la supuesta negligencia del sistema. Al poco rato, esta persona ya estaba encabezando las filas coreando frases de protesta. Nuevamente domingo. Esta vez no futbolero si no de misa dominical. Muy arreglado se sienta en la parte de atrás. Pero al momento del padre nuestro y demás cantos se le ve aplaudiendo y cantando sin inhibición alguna.

Este mismo fenómeno podemos verlo una y otra vez en cualquier evento social y en más de una persona. ¿Pero por qué? ¿Qué es lo que lleva a una persona introvertida a tener de pronto esas reacciones al estar inmerso entre las masas y que no son características de su personalidad? La respuesta es sencilla. Imaginemos que vamos a una premiación o algún evento masivo. Para cuando nos damos cuenta ya estamos aplaudiendo a gente que probablemente ni conocemos. ¿Realmente íbamos a aplaudir? ¿O Acaso lo hacemos por que la persona que tenemos a un lado también lo hizo? Y cuándo dejar de aplaudir? Cuando sea por voluntad propia o cuando notamos que cada vez más personas dejan de hacerlo?

En situaciones así, desaparecen ciertas diferencias entre las personas. Por un momento todos aplauden, gritan o corean con un mismo fin y nos olvidamos del “Qué dirán”. Ahí es cuando esas personas se convierten en UNA masa. Entre tanta gente, tanto ruido y la atención fija hacia el fin común, las personas somos capaces de sacar a la luz una parte de nosotros que probablemente no conocíamos o incluso hacer cosas que si no fuera por que hay una “masa” que nos “disfraza” no haríamos nunca. Qué me dicen de los famosos paleros que su presencia se remonta a muchos años atrás. Gente que se le pagaba por ir a llorar a un funeral para que este fuera más dramático o los animadores que hacen que hasta la abuelita se pare a bailar en una fiesta.

¿Por qué? Hay veces que buscamos el anonimato o simplemente un cómplice. Ya sea para pasar desapercibido o al menos no hacer “el oso” solos. Tan común es esto que ya hasta se les dice borregos. Tal vez suene ofensivo pero siendo sinceros, todos hemos sido borregos alguna vez en la vida y nos dejamos llevar por la emoción del momento. No estoy diciendo que esto sea negativo o positivo. Pero creo que es una conducta interesante de analizar; incluso por los que presumen de ser auténticos pues seguro han caído varias veces.

Si no me creen, la próxima vez que vayan a algún evento social presten atención a las demás personas y muchas van a aplaudir sin saber exactamente por qué empezaron a hacerlo, por qué dejaron de hacerlo, a quién o por qué motivo.

08 mayo 2008

Dime que sueñas... y te diré como eres

Para que no se lo pierdan y se suscriban al newsletter, aqui les dejo un ejemplo de lo que escribí para la publicación de abril de Emogénica...
Despertamos una noche sudando, angustiados y con el corazón palpitando como tambor africano. Días después nos levantamos con una idea firme de lo que soñamos pero no lo recordamos o agotados como si el sueño hubiera sido real. Mientras trabajamos, durante una clase o recostados la mirada se pierde y nuestra mente se transporta a otro mundo; Soñamos despiertos.

No hay punto de comparación entre hacerlo dormidos o despiertos. Cuando dormimos vienen a nuestra mente gran cantidad de escenas; Escenas mágicas y sin límites en donde todo puede pasar. Cuando meditamos sobre lo que soñamos o lo platicamos es común pensar que estamos locos y muchos lo dejan pasar sin mayor alarde. Muchos han tratado de estudiarlos y de encontrar una causa objetiva para materializarlos, incluso algunos han intentado asociarlos o darles una explicación como Freud por ejemplo. Las ideas que giran en torno a los sueños son interminables. Que si son un reflejo del alma, que si provienen de la experiencia o que si es un acto psíquico, entre otros.

Esa costumbre del Ser Humano por explicarlo todo. Si bien es cierto, muchas de las teorías pueden tener lógica. Pero por qué no dejarle eso a los científicos y en cuanto a nosotros entender los sueños como una lección o como una manera en la que la mente trata de comunicarse y externar ese puñado de emociones y deseos que de manera consciente es difícil que salgan.Tal vez la psicología, la estadística o la neurología ayuden a entender un poco. Pero como dicen por ahí: “Cada mente es un mundo”. Y si somos un poco más analíticos seguro le podremos encontrar alguna explicación a nuestros sueños. Y no me refiero a que si soñamos con árboles estos significarán salud o alegría. Más bien a lo que cada cosa de aquella escena simboliza en nuestras vidas.

Para explicarme mejor… Si soñamos que corremos sin llegar a ningún lado perseguidos por algo o alguien, probablemente se trate de “algo” que queremos lograr pero hay “algo” que nos presiona o nos impide hacerlo. Sin pretender que esto se tome como una solución verídica, sin duda alguna la siguiente vez que reflexionemos sobre nuestros sueños tal vez nos demos cuenta que no estamos tan locos y que hay coherencia en algunas cosas.

¡Soñemos! Dormidos o despiertos, alegres o aterrorizados. Superemos los malos y realicemos los buenos. Sin importar raza, religión o condición socio-económica todos tenemos sueños y son solo nuestros. Aprendamos a disfrutarlos y no los dejemos pasar desapercibidos. Recuerden que probablemente nuestra mente esté tratando de decirnos algo importante

07 mayo 2008

Escribiendo para Emogénica

Hola de nuevo! Ni tiempo había tenido para escribir tan buena noticia. Resulta que el blog Zona Cero estuvo pasando por algunos ojos y algunas bocas y pues para mi sorpresa ha seguido gustando mucho. Tan es así que me contactaron de Emogénica que es una casa productora de obras teatrales sobre medida. bueno el punto es que ellos publican un newsletter mensual en el que me invitaron a participar.

Para empezar pues da gusto saber que a la gente le agrada lo que uno escribe. Que aunque muchas veces son ideas que viajan en mi cabeza y no tienen la intensión de agradar a quien lee lo que escribo. Y pues por otro lado, ya el que te inviten a participar en una publicación que van a leer muchas personas pues es un orgullo y además un honor participar con Emogénica.

Posteriormente escribiré un post sobre ellos, pero para que los vayan conociendo esta es su link: EMOGÉNICA

06 abril 2008

Una loca semana

Hay días en los que viene a mi mente algunas películas como Matrix. Que si bien es cierto no es una de mis favoritas, pero es interesante el como plantean una realidad paralela. Nunca les ha pasado que sienten como si lo que están viviendo es como una película? No importa el género, puede ser drama, comedia o acción. Hay veces que nos pasan cosas que no podemos creer; cosas maravillosas o cosas horribles. A fin de cuentas cosas que no teníamos planeadas o que simplemente nunca creímos que ocurrirían en nuestra vida.

Pues esta semana que termina fue algo similar. De un momento de tranquilidad y orden se desencadenan sucesos en los que uno debe reaccionar de inmediato y con la cabeza fría. En momento como estos me acuerdo de la canción de los Goo Goo Dolls "Iris" en particular de la siguiente parte : When everything feels like the movies,Yeah you bleed just to know you're alive.

En fin, como siempre he dicho, que flojera que todo en la vida fuera armonía. Creo que aveces nos hace falta un poco de chile, sal y limón para equilibrar el sabor. No entenderíamos el valor de la felicidad si no tuviéramos un contraste por experiencia propia.
Dicen por ahí que todo en la vida tiene solución menos la muerte. Es delicioso estar tranquilos, pero siempre pasará algo para que esa tranquilidad no dure. Por eso hay que estar listos para lo que sea y siempre, siempre. agarrar al toro por los cuernos con la mirada en alto, seguros de lo que somos y seguros de a donde queremos llegar.

25 marzo 2008

Sin remordimientos.

Ja! Hoy he tenido un rato libre para ver que novedades hay por el mundo de los blogs. Pues me doy cuenta que pocos están actualizados! Obviamente no fui el único que salió de vacaciones y mucho menos el único que se olvido del blog por un rato. Haber dejado de escribir en vacaciones no fue ni será algo me me quite el sueño realmente. Mi nivel geek no llega a esos extremos.